El negocio bancario y asegurador es un negocio que tradicionalmente ha tenido mala imagen porque para poder ganar dinero hay que decir a muchos potenciales clientes que NO, que en realidad son riesgos que la entidad no puede aceptar si quiere mantener su control sobre el nivel de solvencia.
“Vender” créditos y seguros puede ser muy fácil si no controlas ( en términos técnicos esto se denomina antiselectividad).
Si no filtras los riesgos de morosidad y siniestralidad a la hora de suscribirlos, todos aquellos que necesitan ese seguro o crédito, pero que son rechazados en otras entidades más estrictas, entrarán rápidamente en tu cartera y la entidad crecerá a toda velocidad.
Por eso, las tradicionales quiebras ( crisis de solvencia ) de bancos y entidades, se han producido siempre por la ambición desmesurada de crecer rápidamente y codearse con los grandes.

View of the Bank of Spain headquarters (Madrid...

View of the Bank of Spain headquarters (Madrid) from Plaza de Cibeles (square). Español: Vista de la sede central del Banco de España (Madrid) desde la Plaza de Cibeles. (Photo credit: Wikipedia)

Para los que desconocen el modelo de negocio financiero, ( no es fácil comprenderlo ), si alcanzan un nivel de responsabilidad en una de estas organizaciones puede ser comprensible que quieran darle un nuevo impulso, reorganizar, cambiar su imagen, crecer……..y por tanto abrir las puertas a los riesgos que flotan en el mercado y que se cuelan en cuanto alguien les da una oportunidad.
Los problemas vienen cuando las reservas y provisiones que deben fijarse, siempre bajo el criterio de máxima prudencia, no reflejan realmente el riesgo asumido y se calculan sin el suficiente rigor técnico.
Curiosamente los beneficios de los primeros años parecen confirmar el éxito del cambio……
Cuando las reservas son insuficientes, tarde o temprano llega una desviación negativa que deja helados a los accionistas, a los impositores, asegurados……y a veces a los empleados.
La Dirección de Empresas Financieras exige profesionales muy experimentados y muy competentes, que a su vez, deben rendir cuentas a Consejos y Comités de Control formados por veteranos experimentados y financieros de reconocido prestigio.
Cuando no se dan estas condiciones en la Gestión ni en el Control de Gestión, la entidad tiene un serio problema aunque no lo sepa.
Las Cajas de Ahorros españolas, instrumentalizadas desde el ámbito político, quisieron competir con la Banca Comercial y fueron cambiando su modelo de negocio pero sin adoptar los criterios selectivos de estos. Muchos cargos directivos de estas Cajas fueron sustituidos en este nuevo entorno, por otros afines pero desconocedores del negocio. En consecuencia, el control , la labor de filtro, no ha sido ejercido por las personas adecuadas.

Si bien es bueno que un barco sea grande, lo más importante es que flote. El tamaño es una cosa que puede ayudar a la competitividad de las entidades financieras, pero nunca poniendo en riesgo su solvencia.

EDM