Ayer habló Rajoy.

A diferencia de aquellos discursos sobrados de complicidad, sonrisas, optimismo y glamour a los que nos habían acostumbrado nuestros políticos en los últimos años, en la rueda de prensa a la que se sometió nuestro Presidente ayer, se mascaba la tragedia.

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Superheroes (Photo credit: Theen …)

Decía Rajoy que le faltaban los 30.000 millones de € que se le ocultaron al hacerse cargo del gobierno hace casi un año y que con esa cantidad ahora no estaríamos al borde de un rescate que nadie parece querer, pero que es imprescindible para que vuelva la liquidez a nuestro sistema económico: “dinero a costa de sacrificios”.

El único objetivo del presidente, lo repitió varias veces, es crecer y crear empleo y como considera que reducir el défit es también el único camino posible para lograrlo, se comprometió a hacer todos los recortes y reformas necesarios para acomodar los gastos  a los ingresos.

La cara y el gesto de Rajoy manifestaron ayer mejor que cualquier discurso, mejor incluso que las respuestas a las preguntas que le hicieron los periodistas, la gravedad de nuestra situación y por eso, mucho españoles sin conocimientos de economía para entender análisis, planteamientos y propuestas, captaron que la cosa está mal, que parece que vamos a perder alguna pieza dental y que además va para largo.

Hoy la bolsa está cayendo.

Le faltó a Rajoy chispa. Lidió aceptablemente, pero le faltó duende. Creerá el presidente que no estamos para alegrías y es verdad, pero más que nunca la gente necesita el mensaje de que el esfuerzo nos devolverá nuestra autoestima.

Cuando no se gana para pagar deudas no apetece trabajar. A pesar de las campañas publicitarias para darle la vuelta a la situación, creo que el estado anímico de la sociedad española está por las suelos y emocionalmente necesita el impulso que le haga afrontar la realidad con esperanza.

¡Qué difícil es ser capaz de generar esperanza en medio de la adversidad! ¡ Qué difícil es ser líder de verdad!

EDM