Alemania está aplicando como fórmula para evitar el paro los “minijobs” que son contratos muy flexibles con un tope salarial de 400 euros, una carga máxima de trabajo de 15 horas semanales. La retribución es neta para el trabajador que no paga impuestos por esa retribución y al empresario le descuentan 120 € de sus obligaciones fiscales, por cada 400 € que retribuya en este tipo de contratos. Todos los que tienen un minijob  no aparecen  en las estadísticas del paro.

En España mucha gente considera a esta práctica laboral una inmoralidad, especialmente los sindicatos, porque esa remuneración no alcanza el mínimo vital que en nuestro país, parece que se relaciona con el salario mínimo interprofesional.

A mi este sistema me parece bien cuando sirve para que los jóvenes sin formación se introduzcan en el mundo laboral, porque en cierto modo un trabajo así, es un aprendizaje para ellos que puede abrirles oportunidades en el futuro, una ayuda a las familias a las que pertenecen  y una manera de que las empresas reduzcan algunos costes de mano de obra. Por tanto, si todos ganan (el famoso win to win), gana la sociedad.

En nuestro país, no tenemos minijobs porque tampoco tenemos jobs y  los que se rasgan las vestiduras ante estas prácticas, no quieren entrar en las que nosotros tenemos y que desde luego son tan inmorales o más.

Contratos por horas, ¡con suerte por días!, para médicos con años de experiencia es una práctica habitual en nuestra Administración. ¿Cómo puede un joven médico/a pensar en crear una familia y tener un proyecto vital mínimo cuando está expuesto al hoy te llamo para trabajar y mañana ya veremos?

Lo de los médicos es un ejemplo, pero seguro que tu conoces más.

Buen fin de semana,

Edm