La economía en mi opinión se parece más a una marcha de 50 kms que una carrera de 100 m.
El problema está en que en esos “Juegos”, a nuestros atletas , los políticos, les gusta sentirse mejores que sus competidores y espoleados por especuladores y aprovechados, caen en la tentación de esprintar a la salida de la prueba.
Convertirse en el foco del mundo, aleja todavía más al vanidoso de lo que es la realidad.
Desde hace un par de años, se percibían los problemas de Brasil.
En el pasado Campeonato del Mundo de fútbol, hemos visto el descontento del pueblo y los datos ahora son para preocupase.
Llegará Brasil en condiciones para sus Olimpiadas?
El pueblo se lo merece, pero sus políticos deberían saber que la prueba es de larga distancia.
Edm